COMMERCIAL · PADDINGTON, SYDNEY
La tienda de Black Blaze en el número 58 de Oxford Street, en Sídney, abrió sus puertas en 2019. A medida que crecía su catálogo de artículos para el hogar, este pequeño local dedicado principalmente a las fragancias necesitaba reorganizar la exposición. La marca encargó a Strutt Studios la renovación del establecimiento para dar cabida a jarrones, lámparas y muebles, además de los frascos.
El local tiene apenas 36 metros cuadrados. Los expositores se distribuyen a lo largo de ambas paredes laterales, con una isla en el centro y un paso que va desde la entrada hasta la ventana del fondo. Pese a la superficie limitada, junto a esta ventana hay una mesa redonda y sillas.

Un lugar para cada tamaño
Los productos se reparten entre distintas zonas de exposición según su tamaño. Las estanterías de madera adosadas a las paredes tienen baldas a varias alturas, donde se ordenan los pequeños frascos y las cajas. La isla central y las peanas independientes también sirven para mostrar piezas individuales.


La encimera metálica de la isla sobresale del mueble de madera y sus bordes angulosos miran hacia los pasos laterales. Cerca de ella, unos elementos cilíndricos sostienen un separador de madera, delante del cual cuelga una pequeña bandeja suspendida de hilos finos.


Madera, metal y luz de ventana
Los materiales y colores del interior toman como referencia la nueva identidad visual y los envases de Black Blaze. La madera oscura se combina con revestimientos de corcho y baldosas de color terracota. La parte superior de las paredes es clara y la isla central lleva una encimera metálica.
La luz entra oblicuamente por la ventana y deja zonas iluminadas y en sombra sobre la madera y el pavimento. Los apliques se colocan entre las estanterías, mientras que las luces lineales ocultas bajo las baldas iluminan puntos concretos de la exposición.


Cerca de la ventana del fondo hay jarrones sobre la encimera metálica. El marco de la ventana proyecta su sombra sobre la pared posterior y la luz lateral acentúa los contornos de la carpintería y de los objetos.


Un asiento al fondo de la tienda
Al llegar al fondo del local aparece una mesa redonda junto a las estanterías. Las sillas están cerca de la ventana y dos baldas de pared sostienen unas pocas tazas y recipientes. En una tienda dedicada principalmente a exponer productos, este rincón ofrece también un lugar donde sentarse y detenerse.
El espacio renovado incluye asimismo lámparas, muebles, cerámicas y bonsáis de diseñadores y creadores australianos. Estas piezas para el hogar acompañan a las fragancias de la marca.




Hacia la calle, la entrada con marco de madera se encuentra junto al escaparate, cuya parte inferior está revestida de ladrillo de tono rojizo. A través del vidrio se ven los productos y las estanterías. Sobre la entrada figuran el número 58 y el rótulo luminoso de Black Blaze.


Strutt Studios reorganiza la exposición para dar cabida a un catálogo cada vez más amplio y traslada al interior los colores y las texturas de la marca. Entre las estanterías y la isla quedan pasos libres, y junto a la ventana del fondo se disponen asientos. Así, además de exponer productos, este pequeño local ofrece un lugar donde sentarse y hacer una pausa.
Créditos del proyecto
Proyecto — Black Blaze Paddington (nombre utilizado en este artículo)
Ubicación — Paddington, Sídney, Australia
Dirección — 58 Oxford Street, Paddington NSW 2021
Tipo de proyecto — Reforma de una tienda de fragancias y artículos para el hogar
Diseño de interiores — Strutt Studios
Cliente — Black Blaze
Superficie — 36 m²
Acondicionamiento del local — Trinity Shopfitting
Fotografía — Nic Gossage
Imágenes y reportaje original — New Norm
Fuentes adicionales — Black Blaze, Yellowtrace
Adaptación editorial — 01DES




