HOTELS · SOUTH TYROL, ITALY
Castel Badia se encuentra en una ladera boscosa de San Lorenzo di Sebato, sobre el valle de Puster. El castillo, también conocido como Schloss Sonnenburg, tiene sus orígenes en el siglo XI y más tarde fue un convento benedictino. Karl Knötig lo convirtió en hotel en 1965. Tras una nueva restauración, reabrió en diciembre de 2025.
El estudio surtirolés Null17 asumió la restauración arquitectónica. El interiorismo corrió a cargo de Droulers Architecture, con sede en Milán, en colaboración con la diseñadora Marta Ferri. La intervención conservó frescos, bóvedas y elementos de madera de distintas épocas. El mobiliario y los tejidos varían según las dimensiones y la decoración de cada estancia.




De los Antiguos Portales al Salón Abovedado
Los edificios, de alturas diferentes, se suceden sobre la ladera rocosa. La torre circular, la construcción de entrada y los muros mantienen el perfil del castillo. Tras las pesadas puertas de madera, los pasos abovedados permiten ver restos de frescos y un espacio subterráneo cuyas bóvedas descansan sobre columnas de piedra.
El equipo trabajó con las autoridades de patrimonio y artesanos especializados para conservar frescos, bóvedas románicas y detalles góticos. Los nuevos marcos de ventana y las luminarias tienen formas sencillas. En las paredes siguen distinguiéndose la piedra, el enlucido y los restos de decoración.







El antiguo salón de la abadesa se utiliza ahora como sala de estar. Bajo las altas bóvedas de crucería se agrupan sofás bajos de tonos claros, bancos tapizados en marrón anaranjado y sillones de respaldo curvo, cerca de las ventanas geminadas. Los huecos profundos permiten colocar pequeñas mesas y lámparas junto a las ventanas, desde donde se contempla el valle al sentarse.
Otros salones ocupan estancias de diversos tamaños. Las estanterías se encajan en nichos arqueados y un sofá esquinero se sitúa junto a una ventana alta. Algunos asientos miran hacia los muros de piedra conservados; otros, hacia el bosque y las montañas nevadas. En distintos espacios reaparecen los suelos de madera, el enlucido aplicado a mano, los asientos de terciopelo y los tejidos de lino. Los bordados geométricos de respaldos y cojines remiten a la tradición decorativa local.









Habitaciones de Formas Distintas
El hotel cuenta con 28 habitaciones y suites, además de un chalet independiente. No todas comparten la misma distribución ni los mismos acabados. Algunas se alojan bajo cubiertas inclinadas, con vigas vistas y sillones bajos junto a la cama. Otras tienen paredes y techos revestidos de madera, acompañados de muebles de carácter alpino más tradicional.
La disposición junto a las ventanas cambia con cada hueco. Bajo los techos inclinados, los rincones incorporan asientos tapizados, cortinas y cojines junto a la ventana. Los ventanales y las puertas acristaladas de mayor tamaño permiten ver el bosque cercano. Algunas habitaciones se abren a balcones, terrazas o jardines, con vistas al patio interior, al pueblo o al valle.




En los baños, las encimeras oscuras se combinan con estantes de madera y las bañeras exentas se colocan cerca de las ventanas. Algunas habitaciones disponen también de sauna privada o baño turco.
El chalet independiente, de 167 metros cuadrados y tres niveles, fue la panadería del convento. La zona de estar, el comedor y la cocina están en la planta baja y se abren a un jardín privado. Los otros dos niveles albergan dormitorios y baños.


Mesas en las Antiguas Estancias
El restaurante se distribuye en una sucesión de salas históricas, diferentes en superficie y decoración. Las más amplias conservan techos claros ornamentados. Los bancos tapizados se sitúan junto al revestimiento de madera y las mesas se reparten entre las ventanas y el centro. Las puertas de madera abiertas permiten ver de una sala a otra; pinturas, nichos y armarios tallados permanecen alrededor de los asientos.
Conviven mesas y sillas de distintos estilos: mesas de madera maciza, sillas de respaldo tallado, sillones tapizados y bancos fijos. En los comedores pequeños junto a las ventanas, los bancos se colocan a ambos lados de la mesa.







Los comedores Stube, más pequeños, conservan la forma de la sala de estar alpina tradicional, con paredes y techos revestidos de madera. Una estufa cerámica con dibujos azules y blancos se apoya contra la pared. Alrededor de las mesas hay sillas de madera con recortes en forma de corazón y asientos tapizados en rojo. Frente a las salas grandes con decoración de yeso, aquí los muebles quedan más cerca de las esquinas y los techos son más bajos.
Los salones con chimenea y el bar también ocupan antiguas estancias. Ante la chimenea se colocan sillas de madera y mesas auxiliares. Otros salones conservan retratos y pinturas, con viejos arcones usados como mesas de centro. Una barra larga se sitúa bajo las vigas del techo; detrás, las estanterías de botellas están iluminadas, y los taburetes se alinean junto a la encimera.







Desde la Roca hacia el Valle
Una escalera en el centro del castillo baja hasta el spa. Un pasillo con bóvedas románicas conecta las salas de tratamientos, instaladas en antiguas habitaciones del convento. El interior incluye una piscina climatizada, saunas y zonas de descanso. Sobre la piscina hay un techo reticulado de madera verde; al fondo, un nicho arqueado deja la roca a la vista.


En la zona de descanso próxima al muro exterior, las tumbonas se alinean junto al acristalamiento, con muros de piedra rugosa y huecos arqueados detrás. Fuera hay una sauna finlandesa y dos piscinas climatizadas; una de ellas abre de mayo a octubre. Desde el borde de las piscinas se ven las laderas cercanas.
Alrededor del castillo se distribuyen 17 jardines, entre ellos uno de plantas medicinales. El patio interior conserva un pozo con cubierta de madera, acompañado de mesas y sillas al aire libre bajo sombrillas rojas.





La renovación de Castel Badia parte de las dimensiones y la decoración de las antiguas estancias para distribuir alojamiento, restauración y spa según las condiciones de cada una. Los asientos y las mesas se sitúan junto a las ventanas, de modo que el valle sigue a la vista al sentarse.
Créditos del proyecto
Proyecto — Castel Badia
Nombre histórico — Schloss Sonnenburg
Ubicación — San Lorenzo di Sebato, Tirol del Sur, Italia
Dirección — Frazione Castelbadia 38, 39030 San Lorenzo di Sebato (BZ), Italia
Tipo de proyecto — Renovación de un hotel en un castillo histórico y antiguo convento
Restauración arquitectónica — Null17 Architektur
Diseño interior — Droulers Architecture
Colaboración de diseño — Marta Ferri
Reapertura — Diciembre de 2025
Alojamiento — 28 habitaciones y suites, además de 1 chalet independiente
Superficie del chalet — 167 m²
Imágenes cortesía de — Castel Badia (las 47 imágenes)
Reportaje original — Yatzer, 25 de octubre de 2026
Fuentes adicionales — Web oficial de Castel Badia; Null17 Architektur
Adaptación editorial — 01DES





