GUIDES
Una habitación mide seis metros por tres; la otra, 4,5 por cuatro. Ambas tienen 18 metros cuadrados. Si apoyamos el mismo sofá en la pared más larga, en la primera dispondremos de más pared pero tendremos un metro menos de fondo delante del asiento. Con la superficie por sí sola no se puede dibujar la planta.

La longitud de un sofá y la altura de un hueco de paso son dimensiones. Cuando comparamos la longitud del sofá con la pared que tiene detrás, hablamos de proporción.
A igual superficie, ¿qué cambia en altura?
La planta permite distribuir los muebles, pero no muestra cuánto espacio queda sobre la cabeza al sentarse. En una estancia estrecha con armarios altos a ambos lados, elevar el techo no añade anchura al paso. Bajo el techo bajo de un rincón de lectura, la altura libre necesaria para leer sentado es distinta de la que hace falta para levantarse y caminar.
El Manhattan MicroLoft de Nueva York lleva esta cuestión al extremo. Antes de la reforma, el piso tenía unos 39,5 metros cuadrados de superficie y más de 7,3 metros de altura interior. Specht Novak Architects dispuso cuatro plataformas escalonadas. La sala ocupa el nivel inferior y la cocina queda un poco más alta. Una escalera conduce al dormitorio y otra sube al jardín de la cubierta. Ambas incorporan almacenaje y bajo una de ellas cabe un pequeño baño.


En sección se aprecia que la sala sigue siendo utilizable bajo la plataforma del dormitorio, mientras que más allá de su borde el espacio queda abierto en toda su altura. La cifra de superficie no permite deducirlo.
¿Por qué dos sofás igual de largos tienen distinto peso visual?
Una base cerrada oculta el suelo bajo el sofá. Con patas finas, el pavimento queda a la vista hasta debajo del asiento y el conjunto puede parecer más ligero sin cambiar de longitud. Al elegir un mueble, conviene mirar el grosor de los brazos, la parte de la ventana que tapa el respaldo y cuánto suelo sigue viéndose entre las piezas.

Una fotografía permite comparar volúmenes. Para juzgar otras dimensiones hay que tener en cuenta quién ocupará la vivienda. The Gentleman es un piso de unos 95 metros cuadrados en un edificio de 1929 en Potts Point, Sídney. Sus dos residentes miden más de dos metros. YSG Studio conservó la puerta de entrada. En el resto de la vivienda desmontó las hojas y las molduras de las puertas interiores, elevó los huecos y añadió piezas de cedro rojo australiano en la base antes de volver a instalar las molduras originales.

Retirar la silla y volver a medir
Con la silla recogida bajo la mesa, la distancia entre el respaldo y la pared puede parecer holgada. Al retirarla y sentarse, una parte de ese espacio queda ocupada. Si por detrás pasa el camino a la cocina, conviene volver a medir con alguien sentado para comprobar si cabe otra persona al pasar.

En la sala se puede hacer una prueba parecida. Si la mesa de centro queda demasiado cerca, las rodillas pueden golpear el borde al levantarse. Si se aleja mucho, habrá que inclinarse para dejar una taza. Al consultar una guía de planificación, conviene comprobar a qué acción corresponde cada cota y contrastarla con los muebles y con quienes los utilizan.
¿Qué se ve desde la puerta?
Al comparar dos fotografías de salas de estar, busque primero la entrada. ¿La vista se detiene en el lateral de un armario alto o alcanza la habitación siguiente a través de un hueco? Sin mover las paredes, la distancia que abarca la mirada puede variar mucho.
En São Paulo, Dado Castello Branco Arquitetura diseñó CM Residence, de unos 1.200 metros cuadrados, para una familia de cinco miembros. Merece la pena mirar en dos direcciones. Hacia arriba, la escalera de caracol de madera atraviesa el atrio y deja ver los huecos de los niveles contiguos. Hacia fuera, la sala y el comedor de la planta baja miran al jardín diseñado por Isabel Duprat. Al abrir los paños acristalados de suelo a techo se puede salir directamente.


Cómo leer una planta
Empiece por un mueble de dimensiones conocidas. ¿Cuánto mide la pared donde se apoya y a qué distancia queda la ventana? Recorra sobre el plano un trayecto cotidiano, retire las sillas y abra las puertas de los armarios que encuentre a su paso. Compare después la sección con las fotos para ver si, al sentarse, podría mirar por encima de los muebles hasta la ventana. Un gran angular puede acentuar la profundidad; para saber si de verdad hay paso detrás de una mesa, vuelva al plano acotado.
Volvamos a las dos habitaciones de 18 metros cuadrados. Si tuviera que elegir una como comedor, podría empezar dibujando a escala su propia mesa y situando las sillas como quedarían con los comensales sentados. La elección tendría así un fundamento más útil que el número de metros cuadrados.
Créditos de las imágenes
Figuras 1, 4 y 6: diagramas originales de 01DES.
Figuras 2 y 3: Manhattan MicroLoft, diseño de Specht Novak Architects, fotografías de Taggart Sorensen.
Figura 5: The Gentleman, diseño de YSG Studio, fotografía de Anson Smart.
Figuras 7 y 8: CM Residence, diseño de Dado Castello Branco Arquitetura, paisajismo de Isabel Duprat, fotografías de Douglas Friedman.




