RESIDENTIAL · COLORADO
El acceso circular para vehículos conduce hasta un porche cubierto y una puerta de entrada cromada con acabado de espejo. En el interior, las columnas de nogal se repiten en las distintas plantas; a través de los ventanales del salón de doble altura se ven las Montañas Rocosas a lo lejos. La residencia privada, denominada Puttin’ on the Ritz, cuenta con interiores de Kimberly Timmons Interiors. Nikki Holt y Carter Brasch tomaron como referencia la llegada a los hoteles clásicos y dispusieron estancias diferenciadas para la vida diaria de la pareja y las reuniones numerosas.

DEL ACCESO AL SALÓN
El ritual de llegada comienza en el acceso para vehículos. El recorrido circular lleva hasta el porche cubierto; dentro, las columnas de madera y los huecos sucesivos dirigen la mirada hacia el salón. El muro de piedra caliza de la chimenea ocupa dos alturas y los ventanales llegan hasta la parte superior de la estancia. Sofás, butacas y mesas bajas se agrupan sobre una misma alfombra.
La barandilla de vidrio acompaña la escalera curva hasta la planta inferior. Los peldaños tienen un acabado de metal líquido junto al vidrio transparente. En esta planta se concentran una sala de cine, una sala con simulador de golf y un bar.




MADERA Y PIEDRA A LA LUZ DEL DÍA
En el interior predominan el blanco crema y el gris cálido, combinados con columnas de nogal, armarios y suelos de madera. La luz natural entra por los ventanales del salón y permite apreciar la textura de la piedra caliza. En las fotografías del atardecer, una luz cálida cae sobre el suelo de madera y se ven grupos de lámparas suspendidas sobre los sofás.
La isla de cocina está revestida por tres caras con placas porcelánicas instaladas por Moderno Porcelain. Las vetas continúan desde la encimera hacia los laterales, pasando por los cantos. En el bar de la planta inferior, el ónix retroiluminado deja pasar la luz desde detrás de la piedra y muestra su dibujo.




COCINA DE APOYO Y ESTANCIAS PRIVADAS
Las sillas se disponen a ambos lados de una mesa alargada en el comedor formal, cuyos grandes ventanales permiten ver el exterior. Una cocina de apoyo, separada de las principales zonas de estar, sirve para preparar la comida de las reuniones numerosas.
La suite principal incorpora un rincón de café oculto. Su sala de estar tiene una chimenea y, en el baño, la bañera se sitúa sobre una plataforma elevada.



Kimberly Timmons Interiors adapta a una residencia privada la forma de recibir de un hotel, con áreas independientes para preparar las reuniones y para la vida cotidiana de la pareja.
Créditos del proyecto
Proyecto — Puttin’ on the Ritz
Ubicación — Colorado, Estados Unidos
Tipo — Residencia privada de nueva construcción
Superficie — Aproximadamente 2323 m², calculados a partir de los cerca de 25 000 pies cuadrados indicados por el estudio de interiorismo
Diseño de interiores — Kimberly Timmons Interiors
Equipo de interiorismo — Nikki Holt, Carter Brasch
Arquitectura — TKP Architects
Construcción — Mesa Builders (según los créditos de la página del proyecto del estudio)
Fotografía — Kylie Fitts
Producción del reportaje — Karine Monié
Imágenes y reportaje original — Yuzu Magazine
Adaptación editorial — 01DES




