FOOD & BEVERAGE · MONTREAL, CANADA
Ivy Studio define el ritmo diurno y nocturno de Minnibar mediante hormigón visto, contención japonesa, mobiliario a medida y una luz cuidadosamente filtrada en el centro de Montreal.
Un núcleo central organiza la transición del día a la noche
La planta casi cuadrada se organiza alrededor de un núcleo cerrado que reúne cocina, barra y mostrador de pizzas. Desde la cafetería diurna junto a la calle, el recorrido alrededor de este volumen conduce al restaurante sin depender de señalética.
Una barra longitudinal acompaña el ventanal y desciende junto al horno de pizza abierto para crear un asiento íntimo, próximo a una barra omakase. Mesas móviles, un banco corrido y una cabina de DJ orientada hacia la entrada aportan flexibilidad.



La estructura en bruto realza una paleta monocroma
Suelos, pilares, paredes y losa de hormigón permanecen expuestos, al igual que conductos e instalaciones. Frente a esta base directa, blancos rotos, grises y negro adquieren profundidad mediante yeso aplicado a mano, piedra muy texturada, madera teñida opaca y tejidos translúcidos.
El motivo triangular recorre la carpintería y los detalles. La barra de piedra color crema presenta un acabado intenso, similar al cuero, combinado con un reposapiés inclinado de acero inoxidable, madera negra y ventanas triangulares hacia la bodega.



El mobiliario a medida ajusta calidez y escala
La barra revestida de roble blanco y los taburetes bajos de terciopelo camel forman el núcleo cálido del espacio. En el comedor, mesas negras con bases triangulares acompañan la primera silla diseñada internamente por Ivy Studio, realizada en fresno teñido de amarillo suave y opaco.
Más que decorar la envolvente de hormigón, el mobiliario traduce la altura cercana a seis metros a una escala corporal. El contraste entre madera, piedra, metal y tejidos evita que la rigurosa paleta monocroma resulte plana.



La luz y la acústica suavizan el gran volumen
Una estructura suspendida de varillas de madera teñida de blanco y papel de arroz retroiluminado envuelve los mostradores centrales y proyecta un resplandor visible desde la calle. El mismo recurso filtra la luz natural en la parte superior del acristalamiento.
Una pantalla artística central con fuentes regulables permite modificar el ambiente, mientras paneles de listones ocultan la iluminación secundaria y mejoran la acústica. El horno de pizza, el tocadiscos, el hormigón y la calma japonesa quedan reunidos en un interior coherente.



Minnibar no oculta su estructura en bruto; el mobiliario, la luz y la textura le dan un orden perceptible para el cuerpo.




